NUEVA YORK.- El
pelotero dominicano, ex superestrella de los Yankees de Nueva York, Mariano
Duncan, de cuyo carro le robaron en Miami el año pasado, su anillo de la serie
mundial de 1996, recuperó la joya tallada en oro y diamantes y que iba a ser
vendida en abril de este año en una subasta en New Jersey.
Fue la tercera vez que
le robaron un anillo de Serie Mundial y serie divisional, las tres joyas
ganadas con Cincinnati, los Filis y los Yankees. Duncan, relató al tabloide NY Daily News, que
cuando le robaron la prenda en octubre del 2014, mientras estaba almorzando en
un restaurante de Miami, “fue como si me hubieran arrancado una parte de mí”.
El ex jugador, que
actualmente se desempeña como entrenador de bateo del equipo Daytona (filial de
los Cachorros de Chicago) y nativo de San Pedro de Macorís en la República
Dominicana, dijo que un días después del robo, el 23 de octubre del 2014, llamó
a la policía de Miami, pero la joya nunca se recuperó.
Los atracadores,
escalaron su vehículo y además del apreciado anillo, le hurtaron otras
pertenencias valiosas. Duncan expuso que todos los peloteros, quieren tener el
anillo, desde el sueño de niños en llegar a las Grandes Ligas, hasta después de
estar en el gran espectáculo.
Participó en tres
series mundiales, dos con los Yankees y una con Filadelfia y jugó 12 temporadas
en las Grandes Ligas. En 1990 consiguió
otro anillo con los Rojos de Cincinnati y el 1993 con los Filis cuando ganaron
el banderín de la Liga Nacional de 1993.
"Esos anillos
significan mucho para mí", dice Duncan. "Tienen mucho valor
sentimental para mí."
Duncan firmó con los
Yankees en diciembre de 1995 y jugó un papel muy importante ya que el club ganó
su primera Serie Mundial desde 1978. Bateó
para .340 con ocho jonrones en 109 juegos, pero sus contribuciones esa temporada
trascendieron las estadísticas.
El entonces manager de
los Yankees, Joe Torre, le pidió al infielder, trabajar con Derek Jeter, quien comenzaba su brillante
carrera, terminó llevando a los Yankees a cuatro títulos de Serie Mundial en
los próximos cinco años.
Duncan, ahora coach de
bateo con afiliados de ligas menores de los Cachorros de Daytona, quería
visitar la República Dominicana con su familia después que la temporada del
2014 concluyó. Necesitaba un pasaporte para su hija pequeña, alquiló un carro y
se fue a Miami, donde él podría conseguir un pasaporte para su bebé en
aproximadamente 48 horas.
Metió los anillos y sus
propios documentos de viaje, dice, porque planeaba volar a su país natal desde
Miami. Duncan pensó que nunca volvería a ver los anillos de nuevo.

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