jueves, 15 de enero de 2015

LA GRANDEZA DE ROBINSON CANÓ.

Fanaticada disfruta de un jugador de US$240 MM

El país todavía no termina de celebrar la consagración de Pedro Martínez, cuando debe enaltecer a Robinson Canó, y reconocer su grandeza humana.

El primero ingresó al Salón de la Fama, ocupando uno de los nichos de los inmortales del Béisbol, y el segundo se eleva al ponerse uniforme y jugar pelota invernal.

El uniforme que vistió fue el de las Estrellas, y ayudó a ganar a ese equipo el pasado martes, pero con ese gesto se ganó el aplauso de toda la afición dominicana.

Los seguidores de las Águilas y los Toros estuvieron atentos a lo que ocurría en el Estadio Cibao de Santiago, donde jugaron sus novenas, pero todos los ojos, los de propios y extraños, estuvieron en el Tetelo Vargas de San Pedro de Macorís.

No se dice ni se sabe cómo se produjo el acontecimiento. Si Canó se ofreció o las Estrellas se lo pidieron, pero sobre todo cómo Seattle permitió que su pelotero franquicia corriera un riesgo de 240 millones de dólares.

De lo de Canó se hablará por mucho tiempo, sea poco o mucho lo que rinda. Incluso, hay una pregunta que no se puede quedar: ¿Qué pasó con la fatiga extrema?

FUENTE DIARIO LIBRE

No hay comentarios:

Publicar un comentario