MADRID, ESPAÑA.- Tres años después de
que la Unión Europea aprobara la normativa que obliga a bares y restaurantes a
especificar qué alimentos contienen productos con alérgenos potenciales, desde
el sábado todos los establecimientos de restauración tienen la obligación de
cumplirla.
Es una medida que afecta directamente a 340.000 bares
y restaurantes en España, expira en unas horas sin que ni hosteleros ni
alérgicos puedan asegurar que se vaya a ejecutar al cien por cien.
"Las grandes cadenas de restaurantes y
hostelería sí parece que se han preparado, pero nuestro miedo está en los
pequeños y medianos negocios, en bar de la esquina.
Reto a cualquiera a que
vaya a uno de estos establecimientos y vea como ni el propietario ni el
camarero sabe nada de esta norma", explica Pilar Hernández, presidenta de
la Asociación Española de personas con Alergias a Alimentos y latex (Aepnaa) y
madre de dos hijos con diversas alergias.

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