PADRE ANGEL DIAZ
Est 14, 1. 3-5. 12-14:
No tengo otro auxilio fuera de ti, Señor.
Sal 137: Cuando te invoqué, me escuchaste, Señor.
Mt 7, 7-12: Quien pide recibe.
Sal 137: Cuando te invoqué, me escuchaste, Señor.
Mt 7, 7-12: Quien pide recibe.
Generalmente conocemos
muy bien la primera parte del evangelio de hoy, pues, es el mismo Jesús que nos
invita a pedir y da la certeza de que recibiremos; y no hay cosa que guste más
al ser humano que pedir, y que le den lo que pide. Sin embargo, nos olvidamos
de la conclusión de Jesús en el día de hoy.
Jesús termina diciendo: “Traten a los demás como quieren que ellos les traten; en esto consiste la Ley y los profetas”. Creo que si hiciéramos esto nos evitaríamos muchos disgustos en la vida. No obstante, hacemos lo contrario.
Jesús termina diciendo: “Traten a los demás como quieren que ellos les traten; en esto consiste la Ley y los profetas”. Creo que si hiciéramos esto nos evitaríamos muchos disgustos en la vida. No obstante, hacemos lo contrario.
Queremos ser tratados de un modo y no hacemos
lo mismo con los demás, incluso exigimos un trato acorde a nuestra condición
social y nos olvidamos de lo más importante: todos somos personas, más aún,
somos hermanos.
La Cuaresma puede ser el pie de apoyo para iniciar una revisión sincera en nuestro modo de relacionarnos con los demás y hacer con ellos lo que desearíamos que hicieran con nosotros.
Danos, Señor, esta gracia y te estaremos eternamente agradecidos.
La Cuaresma puede ser el pie de apoyo para iniciar una revisión sincera en nuestro modo de relacionarnos con los demás y hacer con ellos lo que desearíamos que hicieran con nosotros.
Danos, Señor, esta gracia y te estaremos eternamente agradecidos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario