La desconfianza en el
prójimo se ha generalizado entre los dominicanos, como consecuencia de la
inseguridad motorizada por la delincuencia, la violencia intrafamiliar y de
género, las violaciones sexuales y la pobre efectividad de la justicia.
La
Sociedad Dominicana de Psiquiatría ha advertido sobre esta situación y sobre la
necesidad de adoptar medidas para enfrentarla. La asistencia psiquiátrica debe
estar más al alcance de las personas que han sido víctimas de este estado
de cosas.
El país tiene que
trabajar por restablecer los valores que propician la solidaridad y la
confianza. Es preciso atacar los factores que llenan de temor a los ciudadanos.
Hay que mejorar las
instituciones, hacer que la justicia funcione como debe, reforzar la moralidad
pública. Hay que desplegar una campaña permanente de orientación sobre el valor
de la vida y los principios de convivencia. Y hay que hacerlo pronto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario